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¿Retiramos los libros sexistas?

Texto publicado por Gretel.cat, 2019

 

Hace unos días, la comisión de género de una escuela de Barcelona intentó mejorar su biblioteca retirando sus libros con rasgos sexistas en la etapa infantil. Esto encendió una polémica en los medios y en la red y hemos recibido muchas demandas de opinión sobre esta iniciativa. Os ofrecemos aquí unos breves puntos de reflexión sobre esta cuestión, por si pueden servir de ayuda en el debate:

  1. Los cuentos populares no se deberían leer de manera literal y realista. No sólo encontraríamos rasgos sexistas, sino canibalismo, torturas, violaciones y todo tipo de despropósitos. No fueron hechos para los niños y niñas, tienen orígenes inciertos y forman parte de la base de la literatura de todos los pueblos. Los personajes son arquetipos (el héroe, el agresor, el ayudante, la recompensa, etc.) y sus casillas se han llenado y fijado a lo largo de los tiempos con princesas, dragones y lobos. No se proponen nunca transmitir ninguna moraleja explícita. Si la hay, es que alguien la ha introducido, como los Grimm cuando hacen que Caperucita sea desobediente y por ello se encuentre en un buen lío. Pero sí que contienen mensajes implícitos valiosos, tales como que si uno se esfuerza lo bastante, conseguirá su objetivo.
  2. Son demasiado buenos para poder prescindir de ellos. Caperucita roja, por ejemplo, es un espléndido relato con la imagen de rojo sobre negro, el suspenso de la víctima avanzando hacia la casa donde la espera su devorador, el diálogo en tensión ascendente, la seducción tentadora o la contraposición de la inocencia y la fuerza bruta. Están poblados de casetas de chocolate, bosques petrificados, anillos mágicos y otros objetos que son imágenes potentes que introducen a los niños en el placer de la literatura.
  3. Podemos jugar con ellos de manera creativa. Dar la vuelta a sus rasgos detonantes o introducir el humor y la ironía. Las versiones actuales lo hacen, y muy bien. Eso lleva a que los niños adviertan estos aspectos y participen del juego. Pero deben conocer los originales para saber con qué se juega. Pongamos las versiones actuales junto a las tradicionales.

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