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Palabras pintadas

Palabras pintadas 

Por Emma Bosch, Faristol

Palabras pintadas es un imaginario doblemente excepcional.

La mayoría de álbumes ilustrados son nominales, es decir, las imágenes se pueden describir con sustantivos. Pero también los hay que representan acciones: promueven la adquisición de conceptos verbales y comportan a la par un grado de mayor dificultad. En ellos suele aparecer un personaje que lleva a cabo una actividad, generalmente un niño pequeño que manipula un objeto. Palabras pintadas es un álbum verbal excepcional porque los protagonistas son animales retratados ­—con diferentes niveles de humanización— en escenas que pueden ser totalmente verosímiles o totalmente fantásticas. En el listado de verbos hay acciones habituales en esta modalidad de libro, como nadar, cantar, probar, etcétera, pero también hay otros menos usuales, como pensar, fascinarse, huir… Esta variedad hace que la obra interese a niños y niñas de diversas edades y permite la relectura en diferentes etapas vitales.  

Es común que los libros ilustrados se consideren «la primera galería de arte para la infancia». Palabras pintadas sería un buen ejemplo. En las pinturas de Majewski  se puede identificar la influencia, más o menos evidente, de artistas como David Hockney (el cocodrilo que se atreve a saltar a la piscina de A bigger splash), Franz Marc (el caballo rojo de crin azul que parte), Henri Rousseau (el tigre que posa), Mary Blair (el oso que construye un castillo) y de otros libros ilustrados como Perdido y encontrado de Oliver Jeffers (el pingüino que saluda). Y aquí radica la segunda excepcionalidad del libro: con estas referencias, más o menos directas, no se pretende que el pequeño lector reconozca unas obras que muy probablemente desconoce, sino que se le prepara para cuando se las pueda encontrar a lo largo de su vida. ¡Cómo nos gustaría ver, dentro de unos años, la expresión de los lectores cuando descubran estas conexiones con su «imaginario infantil»!

 En definitiva, Palabras pintadas es una obra muy recomendable porque ayuda a ampliar el bagaje artístico y estético de los niños y niñas de forma inteligente.